Con pros y contras
prefiero vivir así
independencia

Es muy común oír que “no existe el periodismo independiente”. Sinceramente no creo que sea así. Lógicamente si quien se apropia de ese rótulo es un poderoso multimedio, el dicho se confirmaría. Pero el periodismo independiente está hoy en internet, aunque algunos sostengan que en estos espacios virtuales -cada vez más reales- no se pueda hacer periodismo.
Con suma modestia, me considero un periodista independiente por algunos motivos:
- No me dejo pensar por nadie. Soy un sujeto autopensante que sabe dónde está parado.
- No me dejo limitar por ningún anunciante. Por suerte existe Google Adsense y la posibilidad de dictar cursos online, lo que me permite no “casarme” con nadie y obtener ingresos mínimamente dignos (si querés ser rico, no estudies periodismo).
- Mi compromiso es con la Verdad, ante todo. No se puede ser objetivo 100% pero hay que tratar de tirar de la soga lo más posible para llegar, al menos, al 99,9%.
- Al no trabajar para grandes medios los entrevistados suelen contar cosas que no dirían jamás. Y a veces te podés encontrar con off the record realmente jugosos sobre temas que te interesan (como cuando una fuente de primera mano me dijo que el juicio de Editorial Perfil al Estado por la publicidad oficial era más una maniobra publicitaria que otra cosa).
- Los tiempos los manejás vos. Las presiones para publicar algo son autoimpuestas, no hay editores ni anunciantes que te reclamen porque en una semana no publicás nada.
- El trabajo se puede hasta volver divertido, ya que sólo vos elegís a qué eventos ir (yo, por ejemplo, detesto esos en los que lo primero que prometen es un “lunch”).
Claro que todos tenemos una subjetividad que siempre sale. Hay noticias que nos gustan más o menos, personas o empresas, pero hay que saber tratar los asuntos en su justo medio.
Llevo más de 7 años haciendo periodismo digital, pero los más intensos fueron los últimos 3 años y medio, cuando más público comenzaba a consultar fuentes de información en internet. También coincidió con el lanzamiento de RSE Online, el medio con el que mejores experiencias he tenido (desde el punto de vista periodístico).
Es muy común que cuando voy a charlas, reuniones, desayunos, etc. al hablar con los que comparto las mesas de diálogo tenga que aclarar que RSE Online no es un sitio que reproduce gacetillas.
Quizás se da por entendido que al ser un blog que habla de empresas, sus contenidos sean exclusivamente sobre ellas o que al ser una temática referida a las “buenas acciones” de las compañías no hay lugar para las objeciones.
Y a pesar de ser un periodista digital y no ser uno de los bloggers más leídos, puedo contabilizar tres presiones (dos telefónicas y una por mail) en los últimos cinco años a causa de mis posteos en internet. El primero fue por una suerte de “chimento” que escribí sobre un político/periodista que se googleó y por eso llegó a La Galera Net. Y los otros dos, fueron a raíz de dos post que escribí para RSE Online. Ambas presiones quedaron en la nada, y la última fue hasta con cierto grado de simpatía pero no por ello dejó de ser un intento para tratar de cambiar lo que se había escrito.
A pesar de todo, sigo creyendo que ser un periodista digital e independiente tiene sus ventajas. Al igual que en las redacciones tradicionales también tenemos ocasión de publicar lo novedoso con urgencia, pero de todos modos, nuestros tiempos son distintos. La clave está en saber manejar las presiones -internas y externas- para que tu sitio o blog pueda ofrecer un buen contenido, que guste y se recomiende. Pero fundamentalmente, que te guste a vos y que si lo vieras como lector se te ocurriera recomendarlo.