Lo que nos deben los políticos

Los Ciudadanos
al votar elegimos
Nuestro Futuro

Casi todos los días, al hojear el diario es casi imposible no toparse con algún artículo de opinión y/o crónica que ponga el ojo sobre esos aspectos de la vida ciudadana que muchos quisieramos que fueran diferentes, pero que depende de aquellos en quienes depositamos la confianza a través del voto.
Tener las plazas en buenas condiciones, las calles sin baches y las veredas reparadas no es todo lo que nos interesa. Estas son, de hecho, cuestiones que ya deben estar dadas por una administración de gobierno y en la que los vecinos no deberíamos siquiera tener que reclamar.
Pero al contrario de esto, los porteños parece que nos quejamos más por los baches y veredas que por el atropello a nuestra privacidad y nuestro Ser Ciudadano.
El problema de los “trapitos” o “cuidacoches” es uno de esos ejemplos (como lo puede ser el de la seguridad vial y el novel “scoring”). El gobierno de Mauricio Macri ha dado importantes señales para la vida pública (o mejor dicho, para su regulación) que han sido acertadas por no decir necesarias, ante tantos años de inacción y desidia.
Pero hay algo que el macrismo no ha sabido leer de parte de la ciudadanía: hace falta un nuevo contrato social para avanzar como sociedad.
La mafia de los cuidacoches la vemos todos, manejemos o no, en un sinfín de esquinas de la ciudad, sobre todo en lugares como la Costanera Sur y Norte, Palermo Soho, Las Cañitas, La Boca, Parque Lezama, el Rosedal y otros tantos lugares más.
Es gente que, mal o bien, te extorsiona por dejar tu auto en un espacio público, que te pertenece como ciudadano que paga sus impuestos y por el que no tendrías que ni un centavo por estacionar tu auto. En el peor de los casos, hasta llegan a cobrar tarifas fijas, porque ya no aceptan más “lo que tenga para darme”.
También los conductores tenemos algo de responsabilidad: fomentamos esa mafia estacionando en esos lugares y solventando a esos extorsionadores que prometen “cuidar” nuestro auto ante el temor de que nos lo rayen o nos pinchen el neumático.
Y así como con los cuidacoches uno podría referirse a los puestos de comida en la vía pública sin las condiciones mínimas de salubridad o de los restaurantes que aún no respetan la Ley de prohibición de fumar.
Pero como siempre pasa en la Argentina, la Ley está, pero no se aplica [y nosotros tampoco nos calentamos mucho en exigir que se cumpla].

1 comentario to “Lo que nos deben los políticos”

  1. PiensoLuegoPiensoLuegoExisto Says:

    Completamente de acuerdo. Hoy por hoy, la situación de pobreza parece que blanquea algunos actos delictivos, pasándose por encima cualquier ley.

    Hay que empezar a tomar los delitos como lo que son en vez de darle justificativos para que siempre terminen pagando los civiles comunes, aquellos que intentamos hacer las cosas bien, pagamos todo lo que nos piden y tratamos de esforzarnos para ser mejores sin morir en el intento…

    Saludos
    PLPLE

Dejá tu huella