No uso bolsas plásticas
Si usás la bolsa
sos agente del cambio
y eso sí vale
Hace más o menos tres o cuatro años que compramos “la bolsa de las compras”. Para hacer las compras del supermercado no es suficiente, pero mitiga un poco el uso indiscriminado de bolsas plásticas que siempre se rompen y se terminan descartando como la cáscara de una mandarina (aunque también uso la cáscara de mandarina para meterla en la yerba y entre el carbón cuando hago asado, pero eso es otro tema).
Donde mejor la uso es en la compra de la verdulería, otro lugar en el que son fanáticos de darte bolsitas (y hasta doble) como si surgieran de la nada.
Ahora se está empezando a viralizar una campaña 2.0 para que, los que aún no lo hacen, dejen de usar bolsas plásticas. Ya hicieron un video (que descubrí vía eBlog) y mejor aún, es que la misma consigna se repite en otros puntos del planeta.
En Chile, por ejemplo, hicieron un grupo en Facebook. También recuerdo que en Mónaco, por 5 céntimos de euro te podías comprar una bolsa más resistente en los súper de Carrefour (era de plástico, no de tela, pero evitaba el uso de múltiples bolsitas).
Pequeñas acciones que algunos creen que no sirven para nada, pero que realmente hacen y mucho.