Los padres en el aula (II)

Tengo la suerte de poder hablar casi a diario con personas de casi todas las edades, y todas expresan el mismo pensamiento: los chicos de hoy han perdido el respeto.
Es lógico que las sociedades cambian con el tiempo, y es bueno que así sea, pero lo que se parece haber roto acá es el seno de toda socialización: la familia.
Hay muchas explicaciones para esto, y no voy a ser yo el que me las ponga a dar, pero ahora que voy a ser padre, quizás le presto más atención que antes a estos asuntos.
Alguna vez escuché a Bernardo Kliksberg decir que el orígen de este problema es la pobreza, porque quebranta la unidad familiar. Y digamos, que no parece estar tan equivocado.
Pero también hay una buena cuota de comodidad por parte de los padres, que a su vez tienen otras exigencias (ya no es tan común que la mujer se quede en casa a cuidar a los chicos; hoy hacen falta dos salarios), y eso genera también “culpas” que se traducen en la no imposición de límites.
Como tengo tantos sobrinos (más de 10) puedo ver todo este tipo de cosas en el día a día, y por suerte, son niños que -mal o bien- conocen de límites. Los límites no son malos: ayudan a paliar el sufrimiento de esos niños cuando se vuelven en adultos.
Eso de que los chicos eligen qué marca de alimentos comprar en el supermercado, qué comer en la casa o qué ropa comprarse cuando ni siquiera son capaces de lavarse la ropa interior por sí solos, ni yo lo he vivido.
Todo esto viene a cuenta, de que hoy empieza en Plenitud un Taller para padres de adolescentes que me parece que va a aportar mucho para este problema tan actual que viven las sociedades. Acá les dejo unos momentos de lo que fue la charla introductoria organizada por el Programa “Escuela para Padres”:

Dejá tu huella