En una hora estaré hablando sobre esto en una conferencia sobre Medio Ambiente en la Ciudad de Buenos Aires.
Reconozco que es un tema muy complejo para exponer, y también para las empresas y los gobiernos (y ni hablar de los ciudadanos afectados de manera directa).
Hay muchos factores que pueden incidir, como hay muchas soluciones que se pueden poner en marcha ya.
Acá dejo mi slide. Cuando termine, me pondré a trabajar en otra charla. Será mi mes parlanchín (es que todavía hay más!).
Hace dos semanas viajé a Chile, y como tuve que salir temprano para el Aeropuerto no llegué a tomar un café en mi casa.
Tras hacer el check-in me quedaba un tiempo muerto de casi una hora, y volvimos con Cintia al sector público de la Terminal A para tomar algo.
Cuando la chica trajo la carta casi que no lo creemos: un café con leche, pelado, sin más, $ 10 ó € 2 ó US$ 3,25.
A eso le sumamos otro café con leche y dos mediaslunas (una para cada uno). Cuenta total: $ 25.
El martes, cuando Jorge Gobbi salía camino a Budapest para asistir al Global Voices, lanzó un twitt que me hizo recordar mi experiencia reciente.
Al día siguiente, escuchando la radio, Andy Kustnezoff comentó lo mismo, pero en ocasión de que fue a buscar a su novia a Ezeiza y para esperarla se tomó un café y una medialuna con queso: le costó lo mismo que a mí.
Andy, notoriamente molesto, decidió emprender una serie de llamados para hablar con la gente de ese bar al que había ido y al que sólo recordaba que “era verde y blanco”. En realidad, los colores son verde y naranja, pero eso es un detalle.
Llamó a Aeropuertos Argentina 2000, estuvo un rato esperando y le pasaron los nombre de los tres bares que hay en el sector de preembarque de Ezeiza: cuando le dijeron “Natural Break”, ni dudó.
Si supuestamente nos presentamos al mundo como un país competitivo, sobre todo por la relación de nuestro peso con las monedas más fuerte, porqué no permitimos que un francés, un español o un holandés se tomen un café con leche por un euro y de paso nosotros también lo pagamos a un precio no tan elevado.
No sólo damos una mala imagen para afuera (porque esos precios no suelen repetirse en los bares de la ciudad) sino que no cuidamos nuestros propios bolsillos. Que uno tenga la posibilidad de viajar fuera del país no quiere decir que sea un acaudalado. Estará el que viaja a Hungría, China, Estados Unidos, y estará también el que viaja a Chile, Bolivia, Paraguay y Brasil. Los motivos de un viaje internacional siempre son muy distintos.
Evidentemente esos precios también están así porque no hay nadie que los controle y porque algún arreglo con el concesionario aeroportuario deben tener. Lo peor, es que los propios empleados de Ezeiza también tienen que pagar esos precios, y eso que ellos están todos los días.
Lo había visto primero en el Twitxr de Genís Roca, cuando unas semanas atrás también estuvo en Santiago de Chile. En el diario aparecía (en broma) el Facebook de Ricardo Lagos.
Pero, el fin de semana, mientras tomaba un cafecito en Valparaíso para mitigar el frío agarré La Tercera y me llevé otra sorpresa: José Insulza, secretario de la OEA y ya perfilado para las presidenciales de 2010 en Chile anda dando vueltas por YouTube.
Igualito que nuestros políticos argentinos.
Desde que la Argentina cayó en desgracia [me refiero a diciembre de 2001 no a la llegada de los Kirchner en 2003] que venimos escuchando frases como “tenemos que seguir el ejemplo de Chile”, porque “Chile aquello”, “Chile esto”.
Casi que para comprobarlo, este fin de semana que pasó me fui a cumplir años al otro lado de la Coordillera y a hacer algunas entrevista para RSE Online.
Estuve con un viejo amigo chileno de la secundaria, Pablo, con quien compartí en la escuela un año y medio de vida y amistad, cuando su padre era Embajador de Chile en Argentina. Luego él se volvió y hasta este domingo, tras 12 años, nos volvimos a encontrar.
Pablo me dio un panorama muy rápido durante una cena que compartimos en el Restaurante Bavaria, de Providencia.
Lógicamente hablamos de la situación Argentina y de los precios en general de ambos países. En Chile todo es precio dólar y también una pisca más.
La economía está prácticamenta liberalizada. Lo único que me faltó traerme es el dato de cuánto gana en promedio un chileno para poder trazar otro panorama mental.
Cuando hablamos del campo, salió el tema de la autoridad de los gobiernos.
Personalmente no me gustaría vivir en Chile. Estuve apenas 50 horas y me sentí oprimido, o mejor dicho, autocensurado. Ni siquiera me imagino ejerciendo mi profesión libremente allí.
En Argentina, siento una gran libertad, pero también esa opresión. De un modo distinto, porque no la siento del conjunto, sino de un sector o un grupo de gobierno.
La presentación de Edutuiter.com se gestó durante la semana pasada. Justo dio la coincidencia de que Pablo Bongiovanni iba a estar en Buenos Aires, al frente de un taller en un Congreso del CONSUDEC así que todo indicaba que podríamos hacer una presentación física.
Pero a veces los horarios no concuerdan y así como habíamos conseguido lugar nos pusimos a trabajar en una presentación digital, acorde con el proyecto.
No voy a contar detalles del armado del video porque serían muy largos. La cuestión es que provocó corridas hasta el último minuto, pero finalmente salió bien.
El sábado a la tarde nos encontró a Cintia y a mí en la Escuela Plenitud, desde donde fuimos tuiteando la llegada de la Comunidad Edutuitera, minuto a minuto:
Ayer fue una jornada muy agotadora, luego de una semana de trabajo a toda máquina.
Y hoy domingo, es mejor reponer fuerzas para la semana; pero Edutuiter.com bien se merece este post de bienvenida.
Con Pablo y con Cintia hicimos una presentación virtual, ya que nos fue imposible a los tres reunirnos en un mismo lugar. Igual algo hubo, pero de eso contaré mañana.
La bienvenida a Edutuiter, la dimos así:
Digamos que a esta pregunta quisieron responder ayer Soledad Caballero y Leonardo Ayala, de Edelman Argentina en una charla que organizó la carrera de RRPP de mi Universidad, “la excelencia un compromiso”.
Era la primera vez que iba a una charla de este tema. Fui simplemente porque me imaginé que iban a hablar sobre las empresas y su (no)inmersión en la Web 2.0 y quería ver si podía llevarme algo novedoso para el libro que estoy escribiendo sobre Comunicación de RSE 2.0.
Como empezaron tarde, me tuve que ir justo cuando iba a empezar a hablar Sebastián Paschmann, de OfficeNet (sí, la misma empresa que bloguea sobre RSE y no fue capaz de poner los créditos del video que colgué en marzo).
Para variar, la UCES no salió indemne ya que los expositores [y los organizadores] no pudieron contar con la excelente WiFi que brinda la Universidad… sólo tenían que bajar al puestito de seguridad y pedir la clave (eso decía en mi Palm, al menos).
Datos de color al margen me quedé con dos ideas interesantes que dijeron los chicos de Edelman:
“La empresa se humaniza con la comunicación 2.0″ – Leonardo Ayala
Una excelente apreciación acerca del principal desafío que tiene la empresa moderna: humanizarse, gestionar emocionalmente no sólo su comunicación sino su gestión de negocios.
Pero lo que más me inquietó fue una definición que lanzó Soledad Caballero y que no me quedó claro si fue mera retórica, frase de impacto o qué, porque no cerró la idea y pasó a otro slide:
“Tratar con Bloggers es una cosa; tratar con periodistas tradicionales es otra; pero tratar con periodistas bloggers es el desafío de nuestra profesión” – Soledad Caballero
Calculo que lo habrá dicho en referencia a algo a lo que se había referido con anterioridad: que los contenidos 2.0 son “actualizables”. Usó como ejemplo a Infobae: “si algo salió mal, un dato, un nombre, llamás y enseguida está refrescado”.
Y sí, una cosa es eso y otra cosa lo que le pasó a Coca-Cola con lo del asunto del uso del agua. En ese momento, también me llamaron los PR Emergency para tratar de cambiar… pero los argumentos que me dieron no fueron muy convicentes.
Será que soy periodista… y blogger.
No, no voy a mostrar fotos de los incendios a los Estudios Universal.
El fin de semana, paseando por Palermo Hollywood, un barrio muy “chic” y sobre todo tendencioso, me llamaron la atención algunas cosas.
Entre tanto frío hubo un bar que salió a ofrecer a sus clientes una propuesta audaz:
Calculo que será para los fumadores, que prefieren ubicarse afuera. Aunque este cartel obstaculizaba la puerta que podría cerrarse para mantener calefaccionados a los de “adentro” (un espacio que no existe en este bar circundante a la Plaza Serrano).
Pero lo que más me gustó fue el hoyo de golf psicodélico-delirante de Infinit (en la esquina de Thames y Honduras):
Lástima no haber tenido la cámara para filmarlos porque se lo merecían. Una mezcla entre Pucca y los títeres de los Jardines del Buen Retiro de Madrid.