Ocho años en el ruedo
A los ocho años
es que nos transformamos
en periodistas

Hoy hace ocho años nacía la revista barrial, La Galera. Se distribuía en cuatro barrios porteños (Congreso, Barrio Norte, Recoleta y Palermo). Eran los barrios donde vivíamos los editores: Facundo, Ignacio, Ramiro y quien estas líneas escribe.
Tenía 19 años. Y con ese proyecto, que me cargué al hombro, me inicié en el periodismo profesional.
La revista tuvo sólo 4 números en papel. Aunque breve, esos cuatro números representaron los cuatro meses más intensos de mi vida. Caminaba por la calle y no veía otra cosa que noticias. El desafío era muy grande y esa intensidad se vio reflejada también en una buena respuesta por parte de los lectores que la recibían en las librerías o incluso en la puerta de sus casas.
Hasta llegaron a pedirnos ejemplares de la Biblioteca Nacional, donde se supone que hoy en día pueden ser consultados.
A los dos meses, La Galera tenía sitio web. La idea me la había dado mi hermano Carlos, que me registro un dominio hoy ocupado por otra gente. Y Cuando el financiamiento y el empuje de los primeros días se acabó, La Galera se convirtió en La Galera Net y desde agosto de 2000 hasta julio de 2006 fue mutando hasta morir como una revista digital sobre medios de comunicación.
En el medio de eso (año 2003), tuvo blog, e hizo coberturas que en su momento fueron un tanto revolucionarias pero que hoy, por suerte, son moneda corriente en ese tema.
¿Por qué no hay links a ninguno de esos enlaces? Porque trato de no quedarme atado al pasado (en la medida de mis popsibilidades, y esta es una). El blog que funcionaba en blogspot lo borré. Y el sitio, si bien lo conservo en un CD y conservo el último dominio, lo bajé porque hay gente que aún no sabe usar la internet y se piensa que lo que uno escribió de un locutor de radio en 2005 es actual, y que desde esa web le va a poder enviar un mensaje de cariño. Definitivamente no quería ese final para mi primer hijo digital.
Casualmente el mismo día que guardé en mi recuerdo como el inicio de mi carrera periodística es el Día de la Libertad de Prensa. Desde un primer momento estuve comprometido con el tema. De hecho, en el Nº 1 de La Galera, era uno de los temas de tapa y abría la revista.
Tan así fue (y es) mi compromiso que terminé escribiendo un libro en coautoría que prontó estará disponible con su correspondiente blog (siempre y cuando Helixs me entregue la tapa a tiempo).
En estos ocho años me llevo por suerte muchas satisfacciones. No sé si los transité bien o mal. Pero al menos estoy contento porque sé que muchas de las cosas que escribí y produje a nivel periodístico le sirvieron (cada una) al menos a una persona, y con eso me basta y me sobra.
Soy un periodista feliz, que puedo darme el lujo de escribir de lo que me gusta y desenvolverme en el medio que me fascina, el digital, la mejor redacción del mundo.