Una jornada lamentable
Ayer decidí extender mi día hasta las 22 para poder postear en RSE Online sobre un tema sobre el que había escrito hace ya un año pero no volví sobre él por la falta de información y desarrollo que aún existe en el país.
Hace dos días me llegó una invitación para asistir a una videoconferencia que prometía ser interesante. Como además había una persona que conozco hace años en la organización de este evento, me incliné por ir.
Me encantaría contar detalles pero sería muy drástico si lo hiciera. De hecho, no voy a postear nada sobre el tema en RSE Online para hacerle un favor a esta persona que sé que hace todo con mucha garra y esfuerzo.
En un momento, me pareció que estaba todo montado y que de RSE no había nada que decir. Parecía una reunión de tupperware pero en vez de venderte los tupper te vendían la idea de irte a estudiar a otro país. Yo no había ido para eso, claramente.
Lo mejor de todo, sin dudas, fue cuando en uno de los “paneles”, el conferencista nos regaló esta imagen mientras nos hablaba:

Los pies afuera de ese tipo, me dieron la pauta de lo que vendría.
Luego de algunos shows de tango, que en unos días postearé con video acá, nos sacaron a todos de la duda: “falló la conexión así que no vamos a poder realizar la videoconferencia”.
En la “videoconferencia” iban a hablar del tema que justamente me interesaba. A modo de sustitución se organizó una suerte de mesa redonda… pero mucha de la gente que estaba invitada no tenía nada que ver con el tema o lo tocaban muy de costado.
A las 22, me levanté, saludé y me fui. Una jornada decepcionante había terminado.