Hasta luego, hasta pronto, adiós
Luego de un duro año, salgo de vacaciones. Esta vez, vuelve a tocar Argentina y una región a la que nunca viajamos juntos con Cintia: Cuyo.
Para no caer en la tentación, no haremos la ruta del vino, pero conoceremos otros lindos lugares.
También, si los tiempos -y el auto- dan, haremos real un demorado encuentro virtual con un simpático canino que va a poner contento al oso.
Me voy con muchos post sin escribir, fundamentalmente uno que quería pero no me dieron los tiempos: la Nochevieja en Madrid, de esas cosas que se deben hacer al menos una vez en la vida. Para los que piensen pasarla en la Puerta del Sol el lunes por la noche, un consejo importante: compren sidra descartable -en botella de plástico- y lógico las uvas -el Corte Ingles las vende ya peladas en su jugo por poco más de un euro-.
Ah! y lleguen temprano: es mejor estar a las 22 allí para estar cerca y no terminar viendo todo desde Preciados.
Antes de ponerme a lagrimear con el inborrable recuerdo, me voy a hacer la valija: mi hermoso país me espera.
Feliz 2008 para tod@s!!