Motivos para retornar

Son recuerdos de
un viajero incansable
y ciudadano

Si hay algo que me gusta hacer es viajar. No importa si es acá nomás o al otro lado del Atlántico: viajar me es placentero así me pase la mitad de la estadía arriba de un transporte.
Claro que si estás leyendo esto podrás decir “¿y a quién no le gusta viajar?”, y sí, hay gente a la que no le gusta, pero no soy yo.
Ayer pensaba, mientras hablaba con una profesora de RS en México por Skype, que siempre hay un motivo para volver a ese lugar que tanto nos gustó (así como hay un motivo para ir a ese lugar que aún no conocemos, México por caso).
Y eso me hizo recordar que cuando hace 10 meses estuve en París junto a Cintia (otra gustosa de los viajes) llegar a la Torre Eiffel costó, pero fue impresionante llegar a través de Les Champs de Mars y verla allí, imponente.
Igual, desde el regreso, cada vez que hemos visto por la tele alguna película o programa rodado en París, la vista de la Torre era desde la Plaza de Tokyo, que está del otro lado del Sena (se ve en la foto, a través del arco inferior).
A esa plaza no llegamos a cruzar, porque recorrimos el Sena, hasta el Pont Alexandre por el margen izquierdo y sólo cruzamos al otro lado en la zona del Grand Palais.
Entonces, la vista de la Torre desde la Plaza de Tokyo (que sí la vimos desde la Torre) es uno de los motivos por los que retornar a la Ciudad Luz.
Así como también tengo un motivo para volver al Norte Argentino, para bajarme del micro en Humahuaca, o pasar a Bolivia con la cámara de fotos. También podría volver a Bariloche, para llegar finalmente al Cerro Catedral, a pesar de haber estado en esa ciudad durante tres ocasiones en los últimos cuatro años.
También tengo motivos para volver a Barcelona (y aquí ya son muchos), o incluso tengo motivos para seguir paseando cada fin de semana por Buenos Aires, mi ciudad.
Siempre, cuando nos vamos de una ciudad que nos gustó, nos vamos con la sensación de haber dejado algo pendiente. Pero debemos aprender que ese “algo” es lo que nos puede llevar de regreso, lo que mantendrá la motivación para poder decir “retorné”.

2 Comentarios to “Motivos para retornar”

  1. SoLCiTo Says:

    Genial! simplemente genial.
    El placer de viajar se potencia cuando con quien viajamos tiene intereses y ritmos similares, cuando se vive como un disfrute y no como una maratón hacia la vuelta al nido.
    París tiene lo suyo, especialmente porque cuando estuve allí me quería ir (los parisinos son tan asquerosos) pero presentía que la lejanía me iba hacerlo extrañar. Y no me equivoqué, lo que uno extraña de París es el imaginario colectivo, lo que la cultura ha creado en torno a un espacio geográfico. Uno se enamora de la nostalgia de volver, al mejor estilo escatológico de la “espera”.
    Fer, como siempre, tus haikus son inspirados y maravillosos, siempre admiré tu forma de decir las cosas.

  2. 17 sílabas » Blog Archive » Por fin llegó el Tranvía! Says:

    […] la tranquilidad (la apodé la Miami de Francia porque está llena de ancianos). Y el tranvía será mi motivo para retornar, no sólo para desplazarme en él sino para ver la ciudad que no pude ver por las […]

Dejá tu huella