Un desfibrilador a la derecha!
Un buen corazón
Estado de Bienestar
para unos pocos

En enero, cuando visité Mónaco durante seis horas me sorprendí cuando ví un desfibrilador a 50 metros de la puerta del Palacio del Principado.
Era como un extintor de incendios, pero en este caso un “extintor de paros cardíacos”: rompés el vidrio y voilà!
Claro que en Mónaco no hay pobres -o al menos no los ví-. Y para vivir allí se necesita una carta de autorización por parte del Principado -luego de declarar bienes y el objeto de tu residencia-.
Todo esto viene a cuento de que ayer el diario Clarín publicó esto, y rápidamente se me vino la imagen del extintor-desfibrilador monaguesco. ¿Podríamos tener este sistema en las grandes ciudadaes cosmopolitas? ¿o sólo sirve para lugares como Mónaco o -imagino- el Peñón de Gibraltar?
Contar con esos recursos, eso sí que es calidad de vida.